miércoles, 3 de agosto de 2016

Se Nos Muere El Yaque

domingo, 26 de junio de 2016

Volver al “corazón” del río Yaque del Norte

Volver al “corazón” del río Yaque del Norte

Listin Diario,El Norte viernes, 24 de junio de 2016

No estamos a la altura ni en el tono de la realidad de la cuenca del río Yaque del Norte”, asegura ex presidente Eduardo Rodríguez.




Humberto Adames
Santiago
Pareciera que la indiferencia minimizó la importancia de sus aguas. No es que el río Yaque del Norte haya muerto, pero la situación actual de su cauce confirma que ha habido poco compromiso para enfrentar como un propósito de país la destrucción de uno de los afluentes más importante de la República Dominicana.

Diversos estudios y diagnósticos realizados por organizaciones preocupadas ante el deterioro del Yaque, evidencian lo que en 1981 se recomendó declarar como emergencia nacional: la degradación progresiva de su cuenca, la más grande de la isla de Santo Domingo.

En medio de la apatía ha habido esfuerzos para paliar el escenario por el que fluye el Yaque del Norte, pero no han sido suficientes.
Todo indica que ha falta do educación y voluntad política para actuar con autoridad.
Para poner en perspectiva los factores que menoscaban la calidad de sus aguas, se conversó con ambientalistas y personas de la sociedad civil interesadas en que la realidad del afluente se aborde de manera integral. Varios temas se trajeron a colación.

Al origen
Eduardo Rodríguez, expresidente de la Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI), sostuvo que para entender la realidad de la cuenca del río Yaque del Norte hay que poner en contexto dos problemas fundamentales: producción y calidad de agua.

Ambos los asocia con la cultura de degradación que predomina en el país.

Rodríguez explicó que en las montañas de Jarabacoa, cuenca alta del Yaque, existe un uso de suelo y producción extremadamente conflictivos. Según su argumento, allí la tierra es de vocación forestal pero se utiliza para cultivos agrícolas. “A medida que esta acción se acentúa, se ve afectada la capacidad de producción y retención de agua de esos terrenos”, agregó.
El también agrónomo conservacionista expresó que como se está deteriorando la zona donde descansa el corazón del Yaque, cuando deja de llover, inmediatamente se refleja en las presas.
Respecto a la calidad del agua, defendió la necesidad de una autoridad en la cuenca del Yaque.

EN SANTIAGO:
En el calendario, el mes de junio está dedicado al medio ambiente. La Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI) y las instituciones más representativas de Santiago de los Caballeros, aprovecharon esta fecha para dedicar un espacio al río Yaque del Norte dentro sus actividades programadas en las que se involucraron niños, niñas, adolescente y adultos En ese orden, SOECI realizó una caminata que llevaba por lema “Cuidando el Yaque, Salvas tu Vida”.

Con la marcha, la entidad buscó enviar un mensaje a las autoridades, empresas y ciudadanos de que es imprescindible un compromiso colectivo para detener el “ecocidio”, al que se ha sometido el Yaque del Norte, que tiene casi el 15 por ciento del territorio dominicano con 296 kilómetros de recorrido siendo así el afluente más grande del país.

Una labor colectiva para salvar al Yaque
Recientemente, SOECI denunció que el 30 por ciento de la basura que se produce en la urbe tiene como destino el afluente. A esa denuncia, Eduardo Rodríguez añadió que el Yaque está recibiendo unos tres metros cúbicos de aguas residuales por segundos, a través de 60 corrientes que descargan en su caudal.


Rodríguez relacionó la contaminación del Yaque en Santiago con una cultura de degradación de los ecosistemas. “La gente utiliza los arroyos y cañadas para tirar la basura cuando el camión recolector no pasa o para conectar las aguas residuales porque no hay un sistema de drenaje eficiente”, enfatizó el ambientalista.
Otro punto a destacar: se ha vinculado a las empresas que operan próximo al río con su contaminación. Sin embargo, Saúl Abréu, director ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo Inc. (APEDI), dijo que si bien hay industrias vertiendo sus desechos al Yaque, el mayor daño lo produce el agua residual doméstica que no es tratada. “Aquí son pocas las empresas que tienen procesos industriales altamente contaminantes; las que sí, pues cuentan con plantas de tratamiento”, aclaró Abréu.

Lourdes Tapia Benoit, consultora ambiental, manifestó que no basta con tener plantas de tratamiento. “Hay que cerciorarse de que esas plantas sean las adecuadas para eliminar los contaminantes que poseen las aguas que se descargan en el río”, enfatizó Tapia Benoit.
Mientras que Ángela Cruz, ex candidata a la Alcaldía de Santiago, argumentó que muchas de las empresas operan sin cumplir las leyes de protección medioambiental porque hay debilidad institucional. “No tienen un compromiso con nuestros recursos naturales porque nadie les exige; el Ayuntamiento debe pedirles que adquieran los equipos necesarios para tratar el agua que vierten al río”, declaró Cruz.

Alcaldía de Santiago
En una revisión al “Plan Municipal de Desarrollo del Municipio de  Santiago 2015-2018”, se constató que la actual administración del Ayuntamiento de Santiago reconoce la inexistencia de un mecanismo permanente de gestión de la cuenca del río Yaque del Norte. No obstante, dada la situación, se puede afirmar que no tuvieron como prioridad en su plan de trabajo la intervención del afluente.


Dentro de sus proyectos para convertir a Santiago en un municipio ambientalmente sostenible, la gestión encabezada por Gilberto Serulle se concentró en la construcción de parques lineales en la ribera del Yaque del Norte. Esta propuesta se paralizó por no contar con un estudio de factibilidad creíble ni con los permisos necesarios que debió otorgarle el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.  Según el documento consultado, para la ejecución de la obra se destinaron unos 360 millones de pesos, proyecto que finalmente no se concluyó.

Ángela Cruz acusó al Ayuntamiento de ser uno de los depredadores del Yaque. Ella sustentó su razonamiento en el hecho de que las autoridades locales no han velado por el cuidado  y protección de esta fuente acuífera. “La Alcaldía no ha jugado un rol activo, pues permite extracción de arena, y que más personas se instalen en su ribera”, acentuó la también jurista.
Ella concluyó que las pasadas gestiones se han mostrado indiferentes ante circunstancias del río porque les sale costoso un proyecto de rescate, situación que les impediría saciar sus intereses particulares.

Actuar sin protagonismos
Todos los expertos consultados coincidieron en que se puede salvar al río Yaque del Norte. Para ello, manifestaron que se torna vital la conjugación de varios factores: educación, gobernanza responsable, aplicación de las leyes e integración de todos los sectores.

Saúl Abréu cifró sus esperanzas en las legislaciones ya existentes o en proceso de promulgación para darle un contexto jurídico a la gobernanza del agua. Eduardo Rodríguez asegura que lo que suceda en la montaña donde nace el Yaque es que lo va a determinar si vamos o no a tener Yaque; ahí se puede determinar si se va tener agua buena o agua mala.

Opiniones:
Saúl Abréu hizo hincapié en que los actores deben trabajar sin protagonismos, enfocados en un objetivo común. Abréu reveló que rescatar la cuenca no es un asunto de un millón de pesos, sino de miles de millones de dólares.

Para Eduardo Rodríguez, la solución se reduce a un cambio de conducta. En efecto, planteó la necesidad de modificar la cultura y forma de vida que se tiene tanto en la cuenca alta con la producción como en la cuenca media con la calidad del agua. “Hasta que nosotros no tengamos una estructura que nos aclare la dimensión de este problema, la situación no va a cambiar; hay una indiferencia colectiva; la gente dice que el Yaque se está muriendo, pero nadie hace nada”, remató.

La ingeniera Lourdes Tapia Benoit advirtió que el río Yaque del Norte hay que verlo como un ecosistema, como algo integral; por eso, dijo que debe ser tratado como una unidad, puesto que, por ejemplo, cuando se degrada su cuenca, la acción afecta la calidad de todas sus aguas. Asimismo, destacó que hace falta educación ambiental porque nadie cuida lo que no conoce.

sábado, 7 de mayo de 2016

Los bosques pueden ayudar a reducir la vulnerabilidad del país a los desastres naturales, mediante su función deconservación y regulación de los caudales"



Los bosques pueden ayudar a reducir la vulnerabilidad del país a los desastres naturales, mediante su función de conservación y regulación de los caudales




IDENTIFICACIÓN DE LAS CAUSAS DE LA DEFORESTACIÓN Y LA DEGRADACIÓN DE LOS BOSQUES EN LA REPÚBLICA DOMINICANA
Páginas 54 55




Programa REDDCCAD/GIZ en Centroamérica y República Dominicana


"Existen en la RD unos 400 ríos y 108 cuencas y subcuencas hidrográficas y como consecuencia directa de la pérdida de la cobertura boscosa, en el país se
tiene un incremento en la vulnerabilidad ante los desastres “naturales”.

La deforestación y de gradación de los bosques tiende a crear situaciones donde el impacto de los factores naturales se multiplica,determinando una mayor vulnerabilidad a los desastres naturales, como inundaciones y deslizamientos de tierra.

La disminución del bosque se refleja entre otras cosas en la disminución de la capacidad de recarga de las fuentes subterráneas y superficiales. Además,contribuye a que durante los periodos de lluvias se produzcan desbordamientos e inundaciones por el caudal de los ríos.

Esto se observa en las principales cuencas hidrográficas de la RD, como son las del río Yaque del Norte, Yuna,Yaque del Sur y Ozama, y que se extrapola a las demás cuencas del país.

Evidentemente, las partes bajas de las cuencas hidrográficas son las más afectadas por ser zonas vulnerables y frágiles.

El impacto acumulado de los asentamientos y de las actividades humanas en las cuencas, incrementa la vulnerabilidad a los desastres
“naturales”.

Las inundaciones y sequías, a menudo producto de una gestión deficiente de las cuencas hidrográficas, cobran miles de vidas y causan miles de millones de dólares en pérdidas a las economías y comunidades.
Estos desastres naturales,a su vez, tienen un profundo impacto en el desarrollo

Alto costo de reconstrucción, perdida de activos para el desarrollo,dificultan el desarrollo sostenible y aumentan la pobreza.

Los bosques pueden ayudar a reducir la vulnerabilidad del país a los desastres naturales, mediante su función de conservación y regulación de los caudales"

https://www.forestcarbonpartnership.org/sites/forestcarbonpartnership.org/files/Documents/PDF/Jan2013/InformefinalCausasDeforestacionRep.Dominicana05.09.11.pdf

jueves, 3 de marzo de 2016

SOECI demanda intervención del gobierno para recuperar el Yaque del Norte.

SOECI demanda intervención del gobierno para recuperar el Yaque del Norte. 

 

El Cibao depende del río Yaque del Norte y con su deterioro sufre la gente y la naturaleza. la institución llama a la integración de instituciones de Santiago, la ciudadanía y al resto de la región del Cibao para evitar que el rio más grande del país sucumba.
 
Por Nelson Reyes Estrella.

Directivos de SOECI y director ejecutivo en la rueda de SOECI.


Santiago de los Caballeros: La Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI), considera imperiosa la intervención urgente del rio Yaque del Norte para lograr el rescate integral de su cuenca.


La institución considera que la ansiedad y la incertidumbre de los últimos tres años, en el que el desabastecimiento de agua en los acueductos y en la agricultura, han sido una constante como consecuencia de la dramática y casi permanente reducción de los niveles de los embalses del complejo Tavera-Bao-López Angostura, es una muestra clara de que la demora ya no es una opción.

Identificación del problema.
 
Afirman que el problema del Yaque tiene dos vertientes: La primera tiene que ver con la “producción” de agua en la cuenca, cuya reducción está asociada a la forma como se usan los recursos naturales y el territorio, principalmente en la cuenca alta, con una dinámica productiva cimentada en la desaparición de los bosques, la erosión de los suelos, como consecuencia de los conflictos de uso de los suelos que genera la ganadería y la agricultura intensiva en zonas extremadamente vulnerables, agravada con prácticas antiecológicas como la quema, el sobrepastoreo, siembras inapropiadas, uso de agrotóxicos, la sequía y los impactos del cambio climático.


La segunda vertiente está asociada a la reducción de la calidad de las aguas del rio como consecuencia de la contaminación. El rio Yaque no puede seguir siendo el depositario de todas las inmundicias que por incapacidad no podemos manejar apropiadamente. En Jarabacoa el arroyo Yerba Buena y El Gato, recolectan las aguas residuales y los desechos sólidos que se producen, igual sucede con la ciudad de Santiago que aporta al rio cerca de 3 metros cúbicos por segundo de aguas residuales residenciales e industriales y más del 30% de la basura que produce a través de más de 60 cursos de agua que la atraviesan.


Propuesta para la Solución.
Los directivos después de consultar la comisión técnica de la institución dicen que un proyecto de rehabilitación del río Yaque del Norte tiene necesariamente que iniciar con la creación de una real AUTORIDAD DE CUENCA, en la que todos los sectores e instituciones públicas, privadas y comunitarias estén sintonizadas y alineadas con sus políticas y lineamientos, como premisa para movilizar e integrar a toda la sociedad en esta batalla por el desarrollo de la vida en la región.

La cuenca alta del Yaque del Norte requiere de una REVOLUCION DEL USO DE SUELO en el que los usos conflictivos den paso a modelos productivos social, económica y ambientalmente sostenibles. El problema del Yaque se siente en los usuarios de las aguas, pero no es un problema para los que lo degradan.


La AUTORIDAD DE CUENCA, deberá llegar con los incentivos y estímulos necesarios para generar esos cambios, al igual que con la energía para corregir las malas acciones; y además, con la orientación y educación necesarias para que los planes, proyectos, acciones y actividades se realicen de forma correcta.


El complejo de embalse Tavera-Bao-López Angostura requiere de una gestión ambiental especial, dirigida a garantizar el uso sostenible de esos cuerpos de agua y su entorno, garantizando la preservación de la franja ribereña y de la conservación de la derivación inmediata de los 300 metros a partir del lago y la recuperación de los terrenos estatales adquiridos para su construcción.


El proyecto del corredor ecológico del Yaque del Norte debe ser rescatado para garantizar la recuperación de su ribera, hoy día sometida a una despiadada embestida donde miles de árboles gigantescos de samanes están desapareciendo para dar paso a la producción de banano y otros rubros.

basura en el Yaque 

Entienden que es impostergable la integración del Yaque del Norte a la dinámica urbana de las ciudades por donde transcurre. Las ciudades no pueden continuar de espaldas al río, por lo que es necesario el desarrollo de un plan de gestión ambiental urbana, orientada a sanear las aguas de los cursos urbanos que desembocan en el rio, que contemple la preservación de su franja, la eliminación de efluentes domiciliarios e industriales y su real tratamiento y una verdadera gestión integral de desechos sólidos.


Consideran que en el caso de la Ciudad de Santiago, el desarrollo de un proyecto de incorporación del río a la dinámica urbana debe incorporar como uno de sus componentes principales el gran meandro de Santiago, la zona meándrica más grande del rio Yaque, en la que deberían desarrollarse proyectos urbanos ajustados a las condiciones ecológicas y ambientales del lugar.


Las aguas del Yaque tienen que estar limpias como premisa para que el mismo pueda ser integrado a la dinámica urbana y al ecoturismo. A partir de ahí se podrá trabajar en la instauración del Corredor Ecológico Rio Yaque en el que se combinen: la reforestación, la limpieza de las aguas del rio, el establecimiento y uso de los espejos de agua, las infraestructuras de servicios y el esparcimiento.


La recuperación del Yaque del Norte es posible, necesaria y urgente para adaptarnos a los impactos del cambio climático, solo requiere de autoridad, coordinación, integración de todos los sectores y la realización sostenida de las inversiones que requiere este plan.

La información fue ofrecida por el presidente de la organización, Cresencio Rivera en una rueda de prensa realizada en el local de la institución, donde participaron directivos miembros y la dirección ejecutiva.

http://www.soeci.org.do/soeci-demanda-intervencion-del-gobierno-para-recuperar-el-yaque-del-norte/

lunes, 7 de septiembre de 2015

SALVEMOS AL YAQUE DEL NORTE

SALVEMOS EL YAQUE DEL NORTE  

 Convocan a organizaciones a trabajar por el río Yaque del Norte


 

Señores Legisladores 

Provincias   La Vega, Santiago, Valverde, Santiago Rodríguez, Montecristi y Dajabón. 

Es necesario y urgente que en el presupuesto del 2018, se consignen las partidas necesarias para que el Plan Yaque pueda llevar a cabo las metas propuestas para los próximos 5 años y conseguir recuperar la deteriorada cuenca del Río Yaque del Norte.

  La cuenca del Yaque del N. tiene 7,053 km2 abarca las provincias La Vega, Santiago, Valverde, Santiago. Rodríguez, Montecristi y Dajabón.

La cobertura de árboles en la cuenca del Yaque del Norte es de apenas 40%. Se necesitan 5 años y $350 millones para cubrir el 80% de esta.

 El 80% del área de la cuenca son 200 mil hectáreas , en la que se reqiere plantar unos 80 millones de árboles por año a un costo de 350 milones de pesos

 Una cuenca sana tiene una cobertura forestal estable, que puede hacer que aunque no llueva el agua siga fluyendo. El agua se infiltra  se infiltra al subsuelo por los bosques.

Cuenca del Yaque del Norte requiere US$70 millones anuales para aumentar cobertura boscosa


Por Servicios de Acento.com.do. 6 de julio de 2015 - 1:00 am - 

La cuenca del Yaque del Norte tiene un área de 7,053 kilómetros cuadrados localizados en las provincias La Vega, Santiago, Valverde, Santiago Rodríguez, Montecristi y Dajabón.

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SANTO DOMINGO.- El director ejecutivo del Plan para el Desarrollo Sostenible de la Cuenca del Río Yaque del Norte (Plan Yaque), Humberto Checo, informó que la cobertura de árboles en esa cuenca es de apenas 40 por ciento, lo que indica su nivel de degradación.
 En ese sentido, dijo que tienen el propósito de incrementar esa cobertura al 80% en cinco años y convertirla en una cuenca saludable, para lo cual se requiere una inversión anual de 70 millones de dólares. “Tenemos que llegar a un 80 por ciento, que son 200 mil hectáreas del área de la cuenca, en la que requerimos plantar unos 80 millones de árboles por año”, precisó.
  
Checo informó que un monitoreo de lluvias y caudal que realizan en 20 microcuencas de las 75 que conforman la cuenca del río Yaque del Norte, reveló que la más reciente sequía redujo en un 40 por ciento los caudales medios, lo que evidencia su deterioro. “No están sanas, una microcuenca sana es aquella que tiene una cobertura forestal estable y que puede hacer que aunque no llueva el agua siga fluyendo. El agua se infiltra al subsuelo por los bosques”, dijo.
 Al ser entrevistado en el programa Cuidando el Huerto, el ejecutivo de Plan Yaque dijo que la prioridad en estos momentos es restablecer las áreas boscosas perdidas y mantener las que hay mediante un manejo adecuado, y estimó que para la reforestación propuesta necesitarían entre 50 mil y 60 mil días/persona de trabajo por año.
 La cuenca del Yaque del Norte tiene un área de 7,053 kilómetros cuadrados localizados en las provincias  La Vega, Santiago, Valverde, Santiago Rodríguez, Montecristi y Dajabón. En esa área confluyen 40 municipios y una población de un millón y medio de habitantes.
  
Checo dijo que la preservación de la producción de agua en esa cuenca y de que su uso sea más eficiente es una tarea de primer orden debido a que tiene casi la totalidad de su agua comprometida: “El agua está comprometida para riego, consumo doméstico, generación hidroeléctrica… La presión hídrica es de 96 por ciento”.
 Informó que el Plan Yaque también vela por la calidad de agua, y que en ese sentido ejecutan un proyecto de construcción de infraestructuras verdes para el tratamiento de aguas residuales e iniciaron el programa Basura Cero.
 Explicó que el Plan Yaque es una mesa de concertación para identificar los problemas de la cuenca y sus posibles soluciones, en la que participan más de 25 organizaciones e instituciones que inciden en la cuenca, y que está presidida por la Asociación para el Desarrollo de Santiago (ADEPI). La vicepresidencia la ocupa la Junta de Regantes del Valle de la Cuenca, con sede en Mao.
 Otros miembros del Plan Yaque son la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), Plan Sierra, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, los Fondos Mineros de Jarabacoa, Universidad ISA, Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño, varias alcaldías y sociedades ecológicas. Tiene 5 años de constituido.

 El Corredor Ecológico del Río Yaque del   Norte Necesidad Perentoria

martes, 1 de septiembre de 2015

Proponen crear corredor ecológico en ribera del río Yaque del Norte


PARA EVITAR FUTURAS TRAGEDIAS
Proponen crear corredor ecológico en ribera del río Yaque del Norte
 https://desdesantiago.files.wordpress.com/2013/09/yaque.jpg
 Máximo Laureano/Clave Digital 1/2/2008 

SANTO DOMINGO, DN

República Dominicana.- Tras los embates dejados por la crecida del Yaque el 12 de diciembre de 2007, que se salió de su cauce por el desfogue repentino de más de 5 mil metros cúbicos de agua por segundo de la presa de Taveras, el Gobierno optó por destruir las ruinas de las casas más próximas al río.
 
Brigadas de la Secretaría de Obras Públicas y otras instituciones han adecuado zonas del sector  Bella Vista, con la remoción de tierra y readecuación del terreno tocado por la inundación.
 

Sin embargo, al verse el lugar despejado son muchos los ciudadanos que se preguntan si las autoridades permitirán que nuevo que las zonas sean otra vez pobladas.
Ante esta preocupación miembros de la Sociedad Ecológica del Cibao (Soeci) consideraron que es impostergable el establecimiento del un corredor ecológico del Yaque del Norte.
 
La junta directiva de Soeci propone que además de las zonas que fueron dañadas por las inundaciones se recupere la franja de preservación ribereña, definida en la ley de medio ambiente, es decir la Ley 64-00.
 
Los miembros de Soeci manifestaron que se deben incorporar todas las zonas de inundación también contempladas en la ley y las delimitadas en el Atlas de Inundación.
 
En una primera etapa este corredor abarcaría principalmente el tramo de la cuenca media López Angostura-Los Almácigos, zonas de un alto impacto de la presión urbana de la ciudad de Santiago.
 
"Para crear el Corredor es necesario establecer una frontera clara que delimite el territorio y lo separe de los asentamientos humanos, haciéndolo respetar con una supervisión militar permanente”, refirió en ese sentido Eduardo Rodríguez, presidente de la entidad ecológica.
 
Según los técnicos de Soeci este corredor recuperaría los espacios de equilibrio ecológico del río y del medio ambiente urbano, pero sobre todo evitaría la ubicación de grandes masas humanas en las áreas más vulnerables al impacto dramático del río Yaque del Norte. 

El Corredor Ecológico del Rio Yaque   del Norte necesidad imperiosa

Es crítico el deterioro de cuencas hidrográficas


Es crítico el deterioro de cuencas hidrográficas

 


La condición de las partes altas de los ríos amenaza con peores inundaciones y a las presas de RD
  Tania Molina |  07 ENE 2008, 12:00 Diario Libre


SD. Las cuencas que alimentan los principales ríos del país presentan un estado de deterioro que no sólo contribuyó a un mayor nivel de impacto de las inundaciones por las tormentas "Noel" y "Olga", sino que además se agravó con el paso de estos fenómenos.

Del total de cuencas o zonas aledañas a los ríos del país, 15 se encuentran en estado crítico y amenazan con mayores inundaciones futuras y con el deterioro posterior de las presas que alimentan, y que pueden reducir su capacidad de amortiguamiento de riadas y su vida útil debido a la gran cantidad de sedimentación acumulada.

Así lo sostiene el director de Cuencas Hidrográficas de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMAREN), Luis Espinosa.

Indica que actividades como el conuquismo, la ganadería, las grandes fincas o los asentamientos indebidos han provocado que las cuencas de los ríos, en todo su recorrido, tengan grandes zonas de deforestación o erosión.

Espinosa explica que al no encontrar plantas que absorban parte del agua, la lluvia cae directamente al suelo y le provoca pequeñas perforaciones hasta que baja al río arrastrando todos los sedimentos como tierra y piedra.

Aclara que pese a que los sedimentos van en suspensión en el río, cuando llega a una zona de embalse, estos se acumulan en el fondo y una presa que podía durar de 30 a 40 años, apenas dura la mitad, por el efecto de la sedimentación. Entre las cuencas en estado crítico, Medio Ambiente ha identificado aquellas más grandes y de mayor importancia, por la cantidad de comunidades a las que suplen de agua. Tal es el caso de las cuencas de los ríos Yaque del Norte y el Yuna, que entre ambas cubren el 11.5% del territorio nacional y alimentan varios sistemas de riego.

Según el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, el río Yaque del Norte alimenta 15 presas y el Yuna otras 8, para un total de 23 de los 34 embalses existentes en el país, los cuales irrigan 150 mil 808 hectáreas y dan un suministro de agua potable de 16.8 metros cúbicos por segundo.

En estado crítico se encuentran además las cuencas del Yaque del Sur, Ozama, Camú, Haina, Nigua, Nizao, Mao y Artibonito.

Según un estudio Diagnóstico de Medio Ambiente, sólo en la cuenca alta del Yaque del Norte existen varias "áreas críticas" o puntos de quiebre que podrían causar un aumento considerable de las probabilidades de que un fenómeno metereológico cause estragos socioeconómicos y ambientales en la zona. El diagnóstico, que data del 2004, indica que en 38 de las 111 comunidades que bordean esta cuenca se deben realizar acciones a corto plazo que permitan mitigar, corregir y/o restaurar esas áreas críticas a nivel de microcuencas.

Señala además que más del 80% del territorio de la cuenca, que es de unos 753 kilómetros cuadrados, posé pendientes superiores al 10% y que cuando un indicador de susceptibilidad pasa del 8%, existe mayor riesgo de erosión, sedimentación y arrastre de partículas como rocas y peñascos.

"Esto supone que el 80% de la cuenca alta del Yaque y por ende el 70% del municipio de Jarabacoa, se encuentra en una zona de alto riesgo a problemas de inundaciones y deslizamiento. Esto se agrava porque gran parte de las comunidades se encuentran asociadas íntimamente con la presencia de los causes hídricos terciarios y secundarios de los ríos principales como son el Yaque y el Jimenoa", dice el estudio. La cuenca del Yaque nace en el Parque Armando Bermúdez, Cordillera Central, y termina en Montecristi.

El ingeniero Espinosa indica que aunque se han mejorado algunas zonas, en su mayoría las cuencas siguen en estado crítico "porque se solucionan algunas y se deterioran otras, pero insito en que la población y el Estado principalmente, tomen consciencia de que las cuencas hay que protegerlas, porque lo contrario vienen las riadas". 


 Pocos resultados

Espinosa lamenta que si bien se han hecho acciones a favor de la reforestación y manejo de las cuencas, el impacto de los mismos ha sido tímido debido, entre otras cosas, a la falta de presupuesto, de continuidad en los programas y, sobre todo, por la falta de un plan de ordenamiento territorial que indique dónde se puede hacer agricultura, dónde ganadería y dónde se permiten asentamientos humanos. Señala que de 1970 a 1974 se desarrolló un proyecto de reforestación en la parte alta del Yaque del Norte, financiado por la FAO, a través del cual se lograron reforestar algunas áreas, pero otras quedaron libres de intervención por oposición de los propietarios de los terrenos.

En 1997 se inició el Plan nacional Quisqueya Verde que tuvo un costo superior a los 161 millones de pesos, se logró plantar unos 26.5 millones de árboles en unas 227 mil tareas de tierra en las principales cuencas del país. Este Plan terminó en el año 2000 y aunque continúa funcionando el departamento, las acciones vuelven a tornarse tímidas, según Espinosa.

En la actualidad se desarrollan otros dos programas de reforestación en la zona fronteriza, uno con un financiamiento de 10 millones de dólares, aportado por el gobierno de Canadá para ambos lados de la Isla. Del lado dominicano, el proyecto va desde Elías Piña hasta Hondo Valle, y a través del mismo se desarrolla un modelo de parcela demostrativa y se capacita a las comunidades sobre conservación de suelos y reforestación.

El otro programa, todavía en elaboración de presupuesto, se realiza con el Banco Alemán y la Agencia Alemana de Cooperación, se desarrolla en Pedro Santana, también para reforestar otra parte de la cuenca del Artibonito. A punto de terminar, se encuentra otro programa financiado por las USAID en el río Tireo, que alimenta la presa Pinalito.

Espinosa indica que cada año en el presupuesto de esa entidad se incluyen las contrapartidas de financiamiento de seis o siete proyectos, pero que apenas se aprueban tres, lo que hace más lento y retrasa aún más la recuperación de las cuencas.

Consejos de cuencas

Desde la Dirección de Cuencas Hidrográficas se han creado siete consejos de cuencas en todo el país, los cuales están conformados por personas de las comunidades que con el soporte logístico de la entidad, se encargan de realizar jornadas de reforestación y limpieza en las cuencas, así como de velar porque se cumpla con el buen uso de las mismas.